Evaluación psicológica forense de la persona denunciada: Entrevistas, test y otras herramientas utilizadas en un peritaje psicológico
«Es una persona muy manipuladora. Sabe qué decir, mantiene la calma y consigue convencer a todo el mundo. ¿Cómo va a saber la psicóloga si está mintiendo?»
Esta es una preocupación frecuente entre las mujeres que han vivido violencia de género.
Muchas temen que la persona denunciada se muestre tranquila, segura y amable durante la evaluación, mientras ellas se bloquean, lloran, confunden fechas o no consiguen contar lo sucedido de forma ordenada.
Antes de continuar, es importante situar este artículo.
La psicología del testimonio puede aplicarse en contextos muy diferentes por eso, las herramientas y la manera de realizar la evaluación deben adaptarse siempre a los hechos, a la persona evaluada y al objetivo concreto del peritaje.
En este artículo nos centraremos en cómo se valora el relato y el funcionamiento psicológico de la persona denunciada o presunto agresor en un posible caso de maltrato.
La valoración de una víctima requiere otras consideraciones por eso, dedicaremos otro artículo a explicar qué puede esperar una mujer durante una valoración psicológica forense cuando ha sufrido violencia.
En este contexto una psicóloga forense no decide quién dice la verdad basándose en quién habla mejor, parece más convincente o mantiene mejor la calma.
Para realizar una evaluación psicológica forense de la persona denunciada utiliza distintas herramientas: entrevistas, test psicológicos, escalas de validez, análisis del relato y contraste con otras fuentes de información.
El objetivo no es encontrar una prueba mágica que detecte una mentira, sino estudiar el conjunto del caso con criterios profesionales.
¿Qué es la psicología del testimonio?
La psicología del testimonio estudia cómo percibimos, recordamos y explicamos los hechos que hemos vivido.
Cuando se evalúa a una persona denunciada por un posible caso de maltrato, la psicóloga forense analiza cómo se ha construido el relato, qué elementos se mantienen, qué aspectos necesitan aclararse y si la información resulta compatible con el resto de los datos disponibles.
No se trata solo de escuchar dos versiones y elegir cuál parece más creíble.
«Él lo cuenta todo perfectamente»
Imaginemos a una mujer que explica haber sufrido control, humillaciones y amenazas durante años.
Durante la entrevista, la persona denunciada habla con seguridad. Niega los hechos, presenta la relación como un simple conflicto de pareja y asegura que ella exagera o malinterpreta todo.
Ella, en cambio, se pone nerviosa. Empieza hablando de un episodio reciente, salta a otro ocurrido años atrás y no recuerda algunas fechas exactas.
A simple vista, él podría parecer más convincente.
Pero la evaluación no se queda en esa impresión.
La psicóloga explora hechos concretos, pide ejemplos, vuelve sobre determinados episodios y compara la información obtenida con los test, la documentación y otras fuentes relevantes.
Una persona manipuladora puede controlar muy bien el discurso durante unos minutos. Resulta mucho más difícil mantener una imagen construida cuando se analizan distintos aspectos del relato, las respuestas dadas en diferentes momentos y el conjunto de la evaluación.
La entrevista psicológico-forense
La entrevista es una de las principales herramientas de un peritaje psicológico.
¿Qué analiza la psicóloga en el relato?
La psicóloga analiza si se describen hechos concretos, si el relato permite comprender el contexto, si sus elementos principales se mantienen y si aparecen cambios o contradicciones que necesitan aclararse.
Los test psicológicos
Los test son otra de las herramientas utilizadas durante una evaluación forense.
No todos los peritajes incluyen las mismas pruebas. Se seleccionan las más adecuadas según la persona evaluada y aquello que necesita valorar.
En una evaluación psicológica forense de la persona denunciada pueden encontrarse:
•MMPI-2 / MMPI-2-RF: Evalúa rasgos de personalidad y síntomas psicopatológicos. Sus escalas de validez detectan de forma muy precisa si el agresor está intentando fingir un trastorno o si está ocultando sus defectos.
•MCMI-IV: Es crucial en casos de maltrato para identificar rasgos de hostilidad, dependencia, egocentrismo o conductas antisociales.
•PAI: evalúa diferentes áreas de la personalidad y del funcionamiento psicológico. También incorpora escalas que ayudan a detectar respuestas inconsistentes, una minimización de los problemas o una presentación exageradamente favorable o negativa.
Los llamados «filtros de mentira»
Algunos test incluyen escalas de validez específicas de Violencia y Riesgo de Reincidencia.
A veces se conocen como «filtros de mentira», aunque no funcionan como un detector de mentiras.
Estas escalas pueden indicar que una persona:
• intenta ofrecer una imagen demasiado favorable;
• minimiza sus dificultades;• exagera determinados síntomas;
• responde de forma contradictoria;
• o contesta sin prestar suficiente atención.
Cuando aparece uno de estos resultados, la psicóloga no concluye automáticamente que la persona miente.
¿Qué es la deseabilidad social?
La deseabilidad social aparece cuando alguien intenta responder de la forma que cree que será mejor valorada.
¿Y si ocurre lo contrario?
También puede suceder que una persona exagere o simule síntomas psicológicos para intentar obtener algún beneficio dentro del procedimiento judicial, como influir en la valoración de su responsabilidad.
Algunas escalas de validez pueden señalar respuestas poco frecuentes, inconsistentes o una presentación excesivamente negativa del propio estado psicológico.
También puede valorarse el riesgo de nueva violencia
Cuando el objetivo del peritaje lo requiere, la psicóloga puede utilizar herramientas específicas para valorar el riesgo de que se produzcan nuevos episodios de violencia.
• HCR-20: permite valorar un riesgo más general de violencia, especialmente cuando existen antecedentes violentos fuera de la pareja u otros factores relevantes.
• SARA: ayuda a analizar factores como los antecedentes de violencia, su posible escalada, las amenazas, el consumo de sustancias o la minimización de lo ocurrido.
Estas herramientas no predicen con certeza si alguien volverá a ejercer violencia ni determinan su culpabilidad. Ayudan a organizar la información, fundamentar la valoración profesional y orientar la gestión del riesgo y las posibles medidas de protección.
Protocolo de valoración forense urgente del riesgo de violencia de género: https://violenciagenero.igualdad.gob.es/profesionalesinvestigacion/juridico/protocolos/?utm_source=chatgpt.com
Contrastar la información
La psicóloga forense no se limita a comparar dos relatos.
Como ves, no todo depende de lo convincente que parezca
Que la persona denunciada sepa controlar su discurso, mostrarse tranquila o intentar ofrecer una imagen impecable no significa que la evaluación termine ahí.
La psicología forense dispone de diferentes herramientas científicas para mirar más allá de esa primera impresión y estudiar la información con rigor y prudencia.
En este artículo nos hemos centrado en la evaluación psicológica forense de la persona denunciada. En los próximos hablaremos de qué puedes esperar durante una evaluación si eres víctima y de cómo se adapta la psicología del testimonio cuando intervienen menores o testigos.
¿Necesitas orientación sobre tu caso?
Si estás atravesando un procedimiento judicial y necesitas saber si una valoración psicológica forense puede ayudarte, puedes llamarme o escribirme.
Gina Pascual
Evaluación pericial y acompañamiento psicológico.
- Abuso sexual infantil: qué es y por qué no siempre es fácil reconocerlo
- Psicología del testimonio: ¿cómo sabe una psicóloga forense si un relato es fiable?
- Violencia económica: cuando el dinero se convierte en una forma de control
- Depresión durante el embarazo y depresión postparto: cuando la maternidad no se siente como esperabas
- Embarazo en situaciones vulnerables: impacto emocional y salud mental materna

