El embarazo no siempre se vive con calma. Descubre cómo las situaciones vulnerables afectan a la salud mental materna y por qué es importante hablar de ello.
La salud mental materna empieza antes del posparto
Cada año, el Día Mundial de la Salud Mental Materna pone el foco en una realidad que muchas veces pasa desapercibida.
Si estás embarazada y estás pasando por un momento difícil, es posible que no te identifiques con la imagen del embarazo que solemos ver: una etapa tranquila, ilusionante y acompañada.
Puede que haya incertidumbre. Puede que te falte apoyo. O quizá estés afrontando situaciones personales, familiares o económicas que hacen este momento un poco más difícil.
Cómo te sientes tiene mucho que ver con lo que estás viviendo.
Hablar de salud mental materna también es hablar de esto.
La salud mental materna empieza antes del posparto
Cuando hablamos de salud mental materna, solemos poner el foco en el posparto. Sin embargo, el malestar emocional no empieza necesariamente después del nacimiento del bebé.
Durante el embarazo también pueden aparecer miedos, dudas o inseguridades, especialmente cuando la realidad que estás viviendo no acompaña.
Porque la salud mental materna también empieza a construirse durante el embarazo.
¿Qué entendemos por situaciones vulnerables durante el embarazo?
Cada historia es diferente, pero hay circunstancias que pueden hacer que esta etapa resulte mucho más difícil de sostener.
Puede que estés viviendo alguna de estas situaciones:
- Una relación en la que no te sientes segura o existe violencia.
- Falta de apoyo por parte de la familia o del entorno.
- Preocupaciones económicas que pesan en el día a día.
- Un embarazo que no esperabas o que no estás viviendo como imaginabas.
- Un malestar emocional previo que ya arrastrabas.
- Sensación de soledad o de desbordamiento.
La realidad que estás viviendo influye directamente en cómo experimentas el embarazo.
Impacto emocional del embarazo en situaciones vulnerables
Cuando el embarazo llega en un momento difícil, pueden aparecer pensamientos que cuesta expresar.
Quizá te reconoces en alguna de estas frases:
- «No sé si podré con todo esto.»
- «Debería estar feliz… pero no me siento así.»
- «Me siento sola en todo este proceso.»
- «Tengo miedo de lo que vendrá.»
- «No imaginaba vivir un embarazo así.»
- «Hay días en los que siento que todo me supera.»
Lo que sientes tiene sentido dentro de lo que estás viviendo.
Qué puedes empezar a hacer y cómo puede ayudarte el acompañamiento psicológico
Si te has sentido identificada con alguna de estas frases, quizá te estés preguntando qué puedes hacer.
No se trata de obligarte a sentirte de otra manera, sino de empezar, poco a poco, a darte espacio.
Desde casa puedes comenzar con pequeños pasos:
- Parar un momento y preguntarte cómo estás, sin juzgar la respuesta.
- Escribir lo que sientes para poner un poco de orden.
- Permitirte no tenerlo todo claro.
- Identificar qué es lo que más te preocupa ahora mismo.
- Buscar a alguien de confianza con quien hablar.
Cuando hacerlo sola se hace difícil, desde nuestro centro te ofrecemos un espacio seguro donde poder hablar con calma, sin sentirte juzgada, y empezar a comprender qué te está pasando.
En ese espacio podrás:
- Poner palabras a lo que sientes.
- Entender por qué te sientes así teniendo en cuenta tu realidad.
- Dar espacio a emociones que quizá llevas tiempo conteniendo.
- Avanzar paso a paso, con acompañamiento.
- Aprender herramientas para gestionar emociones como la ansiedad, el miedo o la inseguridad.
El objetivo no es decirte cómo deberías sentirte, sino ayudarte a comprenderte, sostener lo que estás viviendo y darte recursos para reducir el malestar y recuperar el equilibrio emocional.
No tienes que vivirlo sola
Si estás pasando por alguna de estas situaciones, no tienes por qué sostenerlo sola.
Durante el embarazo no solo cambia el cuerpo: también se mueve todo lo que sientes.
Cuidar tu salud mental también es una forma de cuidar de ti.

